Revista Electrónica de Medicina Intensiva
Artículo nº 962. Vol 6 nº 2, febrero 2006

Autor: Eduardo Palencia Herrejón

http://remi.uninet.edu/2006/02/REMI0962.htm

Efecto de la traqueostomía sobre la comodidad e independencia del paciente y las necesidades de sedación

Artículo original: Nieszkowska A, Combes A, Luyt CE, Ksibi H, Trouillet JL, Gibert C, Chastre J. Impact of tracheotomy on sedative administration, sedation level, and comfort of mechanically ventilated intensive care unit patients. Crit Care Med 2005; 33: 2527-2533. [Resumen] [Artículos relacionados]

Introducción: Entre las pretendidas ventajas de la traqueostomía sobre la intubación translaríngea se incluyen una mayor seguridad de la vía aérea, una disminución de la resistencia de la vía aérea, que podría facilitar el destete, la facilitación de los cuidados de la boca y de la vía aérea inferior y una mayor comodidad y bienestar de los pacientes. Todos estos factores pueden contribuir a acortar la duración de la ventilación mecánica; sin embargo, estas ventajas nunca se han demostrado.

Resumen: Durante un periodo de 14 meses se atendió en una UCI de 18 camas a 520 pacientes, de los que el 60% recibieron ventilación mecánica durante más de 48 horas. De ellos, el 23% recibieron traqueostomía, después de un tiempo mediano de 14 días (rango intercuartil: 9, 21). Se revisaron de forma retrospectiva sus historias clínicas para estudiar la influencia de la traqueostomía sobre las necesidades de sedación, comodidad e independencia funcional, comparando los siete días previos y posteriores a la realización de la traqueostomía. A pesar de que el nivel deseado de sedación no se modificó antes y después de la traqueostomía (3,6 frente a 4 puntos en la escala SAS de sedación-agitación), después de la traqueostomía disminuyó la administración de fentanilo (de 866 a 71 mcg día) y midazolam (de 44 a 7 mg/día), se redujo el tiempo en que los pacientes permanecieron profundamente sedados (de 7 horas a un hora diaria), y a pesar de la reducción en las dosis de sedantes no aumentaron los episodios de agitación. Después de la traqueostomía, casi la mitad de los pacientes pudieron iniciar la alimentación oral, y uno de cada cuatro pudo levantarse de la cama.

Comentario: El estudio muestra que los pacientes traqueostomizados recibieron menos sedantes y adquirieron un mayor grado de independencia (sedestación, alimentación oral) que antes de la traqueostomía, lo que sugiere que la reducción de la dosis de sedantes facilitada por la traqueostomía es seguramente el mecanismo por el que esta técnica puede reducir la duración de la ventilación mecánica. Sin embargo, estos cambios en el tratamiento de los pacientes no pueden adscribirse a la realización de la traqueostomía, sino a la fase evolutiva tardía (convalecencia) de su enfermedad crítica. Una traqueostomía más precoz, en la fase más aguda de la enfermedad seguramente no podría haberse seguido de una reducción tan drástica de la sedoanalgesia, ni de la alimentación oral y la movilización de los pacientes. Por tanto, los datos del estudio son congruentes con la idea de que en la fase de convalecencia de la enfermedad la traqueostomía resulta ventajosa con respecto a la intubación, pero no arguye a favor de su realización precoz. Por otra parte, existe la posibilidad de que en algunos casos los pacientes pudieran haber sido extubados en vez de traqueostomizados, con lo que la traqueostomía podría resultar solo un riesgo añadido y un paso intermedio innecesario previo a la extubación de pacientes que prácticamente ya están listos para ello. El diseño retrospectivo y el análisis pre-post de los pacientes, sin grupo control, impide llegar a ninguna conclusión al respecto.

Eduardo Palencia Herrejón
Hospital Gregorio Marañón, Madrid
©REMI, http://remi.uninet.edu. Febrero 2006.

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Palabras clave: Ventilación mecánica, Sedoanalgesia, Traqueostomía, Cuidados Intensivos, Tratamiento.